El fin de la primera
década del siglo XXI habrá estado marcado por el surgimiento y proliferación de
la tecnología móvil donde habría que destacar la presencia de los teléfonos
móviles inteligentes y pantallas digitales. Sin duda, la segunda década del
presente siglo verá evolucionar dichas tecnologías en función de una gran versatilidad
en sus aplicaciones y a precios cada vez más accesibles al gran público.
El término “Tecnología móvil” hace referencia al conjunto de dispositivos
y herramientas que nos dan la posibilidad de realizar una actividad determinada
de manera ubicua, que normalmente se inscribe en un espacio físico, en
otro lugar.
Estos avances tecnológicos han
impulsado a la Sociedad actual a inclinarse con una confianza creciente hacia
las distintas posibilidades de explotar servicios antes desconocidos, como
puede ser el comercio electrónico, el cual está demostrando las innumerables
ventajas que este puede aportar al crecimiento económico. Los requerimientos de
la población de la sociedad en cuanto al acceso remoto a la información
contenida en bases de datos también ha mostrado una evolución creciente, por lo
tanto es de interés estudiar y aportar soluciones a medida para brindar
servicios que permitan satisfacer estos requerimientos de información.
La utilización del teléfono móvil ha traspasado fronteras inimaginables hace
unos años atrás. Aportando la libertad de la “no dependencia” de cables para
que las personas puedan comunicarse o acceder a Internet en casi cualquier
lugar.
Dentro de un escenario corporativo, las
tecnologías móviles permiten llevar a cabo tareas sin estar en la oficina, y
poder efectuar múltiples actividades, favoreciendo el teletrabajo y dando solución a uno de los
mayores ‘canceres’ de esta sociedad, la baja productividad.
Un dato definitorio es la
existencia de un público cada vez más amplio que adquiere tales aparatos. En
Internet se cuentan hasta ahora a dos mil millones de usuarios y en la
telefonía móvil existen alrededor de mil millones. En ambos casos aparecen
nuevos actores en el escenario: África, con un crecimiento del 2, 357%; Medio
Oriente, con 1,825%, y América Latina y el Caribe con el 1, 033%.







